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En
Argentina se impone como estándar de mercado el TV LCD
de 32 pulgadas en diagonal.
Es un buen tamaño y
no se debe olvidar que siempre hay que tener en cuenta las dimensiones
del ambiente donde estará colocado. No conviene estar a
menos de 3 metros de la pantalla, ya que cansa inútilmente
la vista y comenzamos a distinguir algunas inexactitudes en la
imagen.
Las características
principales que se buscan cuando se está en los momentos
de decisión de una compra son la resolución, el
contraste y el tiempo de respuesta. Por otra parte, la relación
de aspecto de la pantalla, que en la televisión de tubo
de rayos catódicos era de 4:3, ahora tiende a ser el panorámico
16:9.
En el primero de los índices,
la resolución, se da una cantidad de pixeles de altura
y ancho. En la TV estándar tradicional era de 720 x 576,
mientras que ahora se suelen ver valores de
1280 x 720 y 1920 x 1080. A estos últimos se les suele
agregar una letra i o p, siglas en inglés de interlaced
(entrelazado) y progressive (progresivo), y se refieren al escaneo
de la imagen o cómo se forma por cada cuadro. En general,
se obtienen mejores imágenes con el sistema progresivo.
La alta definición
se la considera a partir de 1280 x 720p, y a 1920 x 1080p los
fabricantes lo llaman Full HD.
El contraste, que es una
diferencia relativa entre las partes más oscuras y claras
de una imagen, es un valor que ronda los varios miles de unidades,
comparado con 1. Cuanto más, mejor.
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