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01.02.08
Microsoft
pretende comprar Yahoo!
Microsoft pretende comprar el popular sitio por U$S 44.600 millones
y cambiar el paisaje en Internet, dando a Google
un serio competidor.
La decisión de Microsoft de comprar el portal de Internet
Yahoo! sacudió a muchos en el mundo. Pero, tras hurgar
un poco en el paisaje competitivo de las grandes empresas fabricantes
de software, la mayor sorpresa es que el trato no se haya producido
antes. Veamos por qué.
En la industria
del software hay actualmente dos grandes actores: Microsoft y
Google. El primero, todos lo sabemos ya, hizo su nombre proporcionando
al mundo software justo en momentos en que la computadora personal
hacía su aparición en la historia.
Microsoft, gracias
a su sistema operativo de disco (DOS) y más tarde Windows
y Office, tenía sus productos a comienzos de la década
de 1990 alojados en más del 90 por ciento de las computadoras
personales en todo el mundo. Pero la aparición de Internet,
según admitió Bill Gates, el fundador de Microsoft,
halló a la empresa desprevenida y ocupándose, por
el contrario, del desarrollo de sus propios servicios online en
el mundo. "Estábamos optimistas en lo relativo a los
servicios online", decía Gates en una entrevista en
1996, "pero era decepcionante". Y en ese tiempo Microsoft
estaba tratando de ganar distancia.
El Netscape Navigator
era el número uno entre los programas que más tarde
terminaron justamente llamándose navegadores para la web.
"Microsoft es un distante, distante número dos",
reconocía entonces Gates. Fue así como Microsoft
hizo lo mejor que sabe hacer: centró su atención
en producir programas capaces de navegar mejor en la web y aprovechar
lo que Internet tenía para ofrecer a su más tradicional
software de oficina. Entretanto, los principales actores en el
mundo de Internet siguieron construyendo aquello que realmente
importaría en los años siguientes: servicios y portales
basados en Internet.
Yahoo! fue la mejor
presencia puramente en Internet de ese tiempo. La empresa se hizo
un nombre como el portal y el buscador número uno en la
web. Al tiempo que la popularidad de Internet se elevaba verticalmente,
también lo hacía el valor de las acciones de Yahoo!,
lo que le permitió avanzar constantemente con nuevas e
innovadoras iniciativas en la web. Yahoo! estaba demostrando claramente,
cada vez más, que era posible e incluso deseable que los
usuarios de computadoras hicieran en Internet mucho de lo que
necesitaban hacer. Esto puso a Microsoft al borde del pánico
por primera vez en su historia. Y fue allí cuando apareció
Google.
Este buscador que
comenzó como un proyecto de investigación de dos
estudiantes de la Universidad de Stanford fue notable en su tiempo,
y por dos razones: su capacidad de búsqueda era muy efectiva,
y su espartana interfaz era un bienvenido alivio para los hinchados
portales Web usados en ese tiempo. Uno tras otro, miles de usuarios
en todo el mundo comenzaron a adoptar Google como su página
principal, renegando incluso de Yahoo!, y esa pequeña empresa
que era apenas un punto en el radar se convirtió en pocos
años en el número uno y el más visitado de
todos los sitios web.
Hacia el año
2002, con el crash de las empresas "puntocom" aún
fresco en la mente de todos los que trabajaban en el mundo de
la tecnología, el desafío para las empresas de Internet
era no sólo crear mejores productos online para el usuario,
sino también demostrar que Internet podía ser rentable.
Google aprovechó su meteórico éxito como
buscador para atraer a los mejores cerebros de la industria. Y,
a partir de allí, en los años posteriores, la empresa
desarrolló una serie de proyectos que combinaban iniciativas
de software muy refinadas con base en Internet con un modelo publicitario
que resultó tan apetecible para los usuarios de Internet
como tremendamente rentable para Google mismo.
El éxito
de Google redujo a Microsoft y Yahoo! a la categoría de
actores de segundo plano al hablarse de innovación en Internet.
En los últimos años, estas otrora dominantes empresas
ya no miraban a Google por sobre el hombro sino que trataban de
alcanzar -y en muchos casos de imitar- el éxito de las
iniciativas de Google, cosa que implicaba todo, desde la espartana
simplicidad de su página de búsqueda principal hasta
su enormemente popular y lucrativo modelo publicitario. Las iniciativas
de Microsoft en Internet se mantienen todavía en el juego,
pero no son una amenaza para el dominio de nadie. Yahoo! ha tratado
infructuosamente de emular los exitosos proyectos publicitarios
de Google, con el resultado de que Yahoo! ve bajar día
tras día la cotización de sus acciones y sus perspectivas
futuras. El éxito de Google dejó en claro para todos
dónde se encuentra actualmente el punto central de la industria
tecnológica. Y Microsoft ha decidido claramente que su
mejor opción de ser parte importante de ese punto central
es combinar hábilmente su ingeniería de software
con la experiencia y los activos online de Yahoo!.
Microsoft pretende
comprar Yahoo! en un momento en que las acciones de Yahoo! valen
un 60 por ciento menos que en sus últimos picos, y la oferta
de Microsoft de más de 44.000 millones de dólares
por el gigante de Internet representa al mismo tiempo un atractivo
prima para los accionistas de Yahoo! y un convincente valor para
Microsoft mismo. El trato representa una ganancia tanto para Microsoft
como para Yahoo! y cambiará el paisaje en Internet, dando
a Google un serio competidor en un momento en que parecía
que su liderazgo en todas las cosas en Internet parecía
irrebatible.
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